Je suis fou de vous

Yo sólo deseo vivir una vida tranquila, como hoy, por ejemplo. Al llegar a casa me he puesto a hacer gazpacho y lo he guardado en la nevera para la cena. Deberíamos comer gazpacho todo el año, no reservarlo a los meses estivales.

Y así con muchas cosas.

Como cuando era pequeña y me madre me reservaba ropa especial para el domingo. Y se quedaba nueva, siempre de perpetuo estreno, apartada ya no por vieja sino porque se terminaba quedando pequeña. Un desperdicio.

Acumulo libretas esperando escribir la historia perfecta: la libreta veneciana, la de aquel regalo de cumpleaños, la que compré llorando una tarde, la que copié de alguien… Todas en blanco. Tristemente en blanco.

Ha llegado septiembre como un tren demasiado puntual, con rotundidad y fuerza.

Me estoy mentalizando para ponerme cada día la ropa de los domingos y que no quede nada por estrenar. Me estoy mentalizando para actuar de forma natural si una noche se pone a llover y nos tenemos que comer los postres bajo un portal de un barrio sin importancia, por si me baja la tensión al tomar el sol a horas nocivas, por si vuelvo a rezar pequeños salmos inventados cuando estoy algo invisible.

La voz de Lourdes es la voz de Natasha en Roma. Prometiendo no fumar mientras escribo este post en directo y pensando en cómo quedaría mi pelo en un escenario si fuera cantante folk como ella.

Tengo las puntas rubias del sol del verano y he estado a punto de cometer la santa estupidez de cortármelas. ¿Quién se cortaría el sol del cabello? No lo hagas, Carol, me digo. Llego a la última canción del disco y me duele de tan bella que es. Si algún día no me duelen estas cosas prefiero echar el cerrojo y poner el cartel de cerrado.

Me he enganchado a ese disco, Fuerteventura.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer