He plagiado el primer verso pero supongo que a esa persona no le importará



Ya he llegado, todo ok,
He cogido el metro amarillo
Y el tren que nunca se retrasa,
En una hora y diez minutos
Estaba regando una planta
De rosas diminutas
Y un tiesto de menta
Que mantiene vivos los mojitos.

Planeo veranos
Con vuelos, coches y barcos.

Me paso tanto tiempo en
Transportes públicos
Que debería saber tripular
Todos esos inventos.

Escribo para poder meterme en la cama
Mitad mareada y mitad morena.
Me cuesta situarme en el equilibrio
De lo normal y lo estrambótico.

¿Y qué ropa me pongo ahora
Si con camiseta me hielo a las siete de la mañana
Y con chaqueta sudo en el metro?

Los problemas de la pequeña burguesa prosiguen,
Como véis.

Si pudiera partirme el cerebro
Y limpiarlo de frases subordinadas
Y condicionales
Aseguro que lo haría.

Me voy con un rezo blanco
Entre los dedos
Y un interrogante
Que ni yo entiendo.

Las ciudades en las que se oyen campanas me dan buena suerte



Jamás dejaré de utilizar agenda. De las de toda la vida.

"Lámpara" y "libreta"



El post dentro del post. Acabo de repasar todos los escritos que conservo en modo "borrador" (en el blog) y lo cierto es que no puedo publicar ninguno porque, o son demasiado brutos, o demasiado dulces.

Una vez —hace mucho, muchísimo tiempo— mi cuñada me dijo algo así:

—Llega un punto en el que te acostumbras a estar sola. Y a partir de ahí, si no te has casado, es peligroso porque ya te has hecho a la idea de estar sola. Y estás bien contigo. Y sabes que podrás pasarte el resto de tu vida así.

O sea, que si cruzas ese límite, te puedes quedar en ese teritorio y ser la mar de feliz. Con tu sombra y con tus pasos.

Mi cuñada, es evidente, se casó con mi hermano. Pero a veces pienso que estuvo a punto de pasar el límite también. Como tantas otras personas.

Hago una lista mental de personas a las que creo que conocen ese territorio. O las que están a punto de entrar en él. Es curioso, me salen algunas que tienen pareja... Debería analizarlo. Tal vez mañana.

El resumen de todo ello es que tengo que escribir un cuento y no se me ocurren nada más que imágenes incoherentes y frases locas. ¿Me lo aceptarán?

Los trenes que llevan mercancía nunca paran

video

No ha parado. No llevaba mercancía. Tan veloz como una canica en un tobogán. El viento en las estaciones de tren se asemeja a los huracanes.

Tengo un billete de Bécquer, uno de mis tesoros favoritos



Si es necesario me despeino yo sola
Mientras desayuno frente a la radio apagada.
¿Por qué no abrir la botella de cava
a las siete y media de la mañana?
Si me doy prisa tal vez llegue a trabajar
Una pizca ebria.
Lo suficiente para pensarme
Que la fuerza está de mi lado.

A partir de ahora
Me corrijo,
Me borro los errores,
No prometo virtudes,
No enseño las pestañas
A desconocidos,
Y cierro los labios
Después de fumar.

¿Era Chavela Vargas
la de Amar duele?
¿Eran La habitación roja
los de tú eres lo primero, el origen de todo este infierno?

Llego a clase de Criminología y Huellas Camufladas en Cajones de Madera
Cinco minutos antes de que comience la sesión
Y una alumna medio rubia medio pelirroja
Me da su trabajo de final de semestre
Que huele sutilmente a tabaco negro.

Lo abro por la penúltima página
Y descubro
Una dirección de Internet
Y un número de móvil.

Yo sólo cruzo el estrecho por una chica italiana.

Y me da igual si me esperan noches de insomnio,
Botellines de agua caliente
O móviles sin batería suficiente para susurrar tres frases.

Tocar el bajo imaginario,
Beber zumo de melocotón por las tardes
Y cenar sólo fruta
Son mis entretenimientos
De esta tarde extraña
Por diferente e irreal.

Estoy empezando a dibujarme la silueta
Sin tumbarme en el suelo, claro,
Que parecería un simulacro de asesinato.
El premio que nunca ganaré
Aún me espera en una ciudad que desconozco.

Espero que no te dé por contar los versos
Ni hacer cómputo de sílabas
Ya que no se trata de calidad
Sino de teclear para que sepas de mí.

Esto no se para, mi italiana.

El post más sencillo: sin pretensiones, como quien respira y se toma una cerveza bajo el sol



Lo reconozco. Me he enganchado al último de Coque Malla. Tiene algunos temas que me parecen sublimes (Hasta el final y Berlín, sobre todo).

Volver a lo sencillo. Eliminar las subordinadas. Elegir los galopes sintácticos. Los saltos en el tiempo y en el espacio. Disparos limpios. La cara mirando al frente. Patada a la pared. Abrazos sin ropa.

Ayer cruzó ante mí un coche. Dentro de él una chica de la que fui amante. No sé si me vio. Por un segundo creí ver media sonrisa en su cara. Algún día me gustaría poder hablar con ella de lo que sucedió después de nuestra breve historia. Comidas compartidas. El sol nuevo de julio. Y yo, como es habitual, olvidándome de un clavo besando a otro clavo. Stop.

...........................

Me gustan los viernes. La recibo como si fuera un soldado que llega de la batalla. La beso con cuidado. Le quito la ropa para curarle los puntos y le cubro la herida con una venda limpia. La detective que se torna enfermera, quién me lo iba a decir.

Ahora sólo me falta hacerme otro tatuaje.

Lo difícil de las tipologías



(No hay nada como una cama blanca)

Cuando iba a la universidad, recuerdo que siempre que nos hablaban de algún tipo de clasificación o tipología nos decían que no era la única existente o la única válida. Solían comentarnos que cada crítico o estudioso planteaba una clasificación diferente —de géneros cinematográficos, osos polares o pantalones vaqueros— y que cada una tenía sus virtudes y sus defectos.

En resumen, resultaba muy complicado atender a una única tipología sin tener carencias.

Hoy me he dedicado a ordenar todos los contactos de la agenda del móvil (que previamente había ordenado en el mac). He suprimido un gran número de nombres que ya no significan nada y que sé a ciencia cierta que jamás volverán a llamarme. Y he tenido la santa paciencia de ponerles una foto a algunos de ellos (aunque sé que es perder el tiempo, ya que muchos de ellos son personas que no me han llamado ni llamarán una sola vez) porque me ha parecido estético. Y porque me parece bonito recordar sus rostros.

Y entonces es cuando han entrado en juego las tipologías: ¿Los "conocidos" están dentro de los "amigos"? ¿Los colegas del trabajo van en el grupo "trabajo" o en el grupo "amigos"? ¿Las personas con las que me enrollé en el pasado son "conocidos" o "amigos"? Sin duda, los grupos más claros son los de "familia" y "útiles".

Tenían razón mis profesores: basarse en una única tipología es complicado.

A veces me pregunto qué me pasaría si dejara algún día de ser rubia imaginaria

Narraciones De Carol Blenk



Un Facebook más en el mundo. En los miles de miles de miles de miles que existen. Es un invento que me parece muy estético. Muy internacional.

Quien quiera que se apunte, como nos apuntábamos a jugar a aquellos juegos en el colegio.

Me gusta el verbo apuntarse...

Los que saben que Medem es mi dios entenderán que hoy esté medio loca



Hoy estoy muy nerviosa. Hoy se estrena Room in Rome. Por fin, después de estar tanto tiempo esperándola.

No me sale escribir nada decente ni lógico, ni acorde con el momento. Recuerdo que hace mucho tiempo le comenté a Paola algo así como:

-¿Te imaginas que Medem hiciera una peli bollo? Eso sí que sería ya increíble...

El resto de la conversación consistió en fantasear con que la peli la protagonizaran NN, CR y LW.

Curiosamente, a veces se cumplen algunas partes de nuestros deseos.

Hoy será ver el estreno de la peli bollo de Medem. Con mi chica.

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Editado:

Si no la habéis visto, por favor, no la dejéis escapar. Cambiará vuestras vidas. Os hará estar una hora y media en otra realidad. Sublime. Magnífica. Perfecta. Obra maestra.

Es bella como James Dean. Esa belleza que te hiere hasta lo más hondo.

Nadie en este planeta debería perdérsela.

Y después de verla, leed el estupendo artículo de Eva Gutiérrez.

Los del tiempo no se han equivocado



Llegó la lluvia y se fue el frío.
Tengo ganas de que llegue el verano
Y de ponerme un vestido bien ceñido.
Ya ves, qué poco me cuesta ponerme superficial.

Ahora que lo pienso,
Hoy he fingido tres profesiones:
Cirujana, actriz porno y camarera.

A ver si ahora va a resultar
Que lo de ser detective
No va conmigo.

Estoy bebiendo una copita de vino blanco
Mientras me fumo un camel.

Es delicioso escribir en directo.
Y no darle importancia a los verbos,
A las repeticiones
Y a las metáforas desajustadas.

Nunca había vivido tanto como ahora.

Me gusta con locura el chico que canta. Y la canción, claro.

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