No me acostumbro a utilizar agendas electrónicas, las citas me parecen menos sensuales y el trabajo más trabajo todavía

Un peinado de un día, la ropa interior impecable, un móvil sin batería, una agenda desordenada, el reloj en la mano derecha, las gafas de sol escondidas de los enemigos… debo inventarme estrategias para no echarte de menos y que me duelan las manos de recortarte figurilllas de superhéroes.



De los veranos de mi infancia recuerdo a Neil Sedaka, a los Platters y una canción que me ponía siempre mi madre; era de un tipo llamado Brian Hyland. Como a ella no se le daba nada bien eso de contar cuentos, me traducía simultáneamente las letras (es inglesa, para ella resultaba muy sencillo).

De un verano fatal (esto debería ser un motivo literario-musical de nuestra época, véase Christina y Nacho) trataba aquella canción. Del chico que se queda solo, de la chica que se marcha a pasar el verano quién sabe dónde, pero lejos de él. De las penas que se traga uno fumando por la noche en la ciudad mientras algunos edificios se derriten de calor.

Ojalá pudiera estar en Madrid, en Finlandia o en la playa de Gausbini.

Tener la casa recién pintada es como pintarse los labios constantemente aunque no vayas a besarte con nadie



Cuando tú estabas en tu verano de los doce años yo estaba aprendiendo a fumar en un ático de una capital andaluza, rodeada de sábanas blancas tendidas al sol, a escondidas de padres y tíos.

No imaginaba que mi canción preferida de los Doors sería una que descubriría muchísimos años después. O que nunca me ganaría la vida enseñando a distinguir el complemento directo del indirecto en castellano, sino vendiendo helados.

No le había hablado a nadie de mi libro secreto de suicidas con fotos recortadas de diarios. Ayer lo rescaté pero ya no me ponía los pelos de punta. Sonreí porque me imaginé cabreada al saber que alguien me había birlado el proyecto.

Me he traído al lince bebé para que pase las vacaciones con nosotras así que de nuevo tendré a los de la protectora pisándome los talones y vigilando cada uno de mis pasos. Me estoy planteando seriamente mudarme a otro lugar, cambiar de trabajo y llevarme para siempre al lince bebé conmigo. Las raíces se echan donde se quiere, no donde se puede. Por eso yo tengo muchas en Madrid. Y en la isla de Medem.

Cuando tú estabas en tu verano de los doce años yo estaba invéntandome un árbol genealógico bien sucio para disimular mi acento de ninguna parte. Ya tenía caries en prácticamente todas las muelas pero las manos más limpias del barrio.

Cuando la voz de Kim Deal envejezca, se habrá terminado todo



Ver a los Sex Pistols en directo no tiene precio. Ir en bici dos horas recorriendo la costa catalana, tampoco. Verla en bikini, a menos de un centímetro, es lo mejor.

Si digo que la noche de hoy será traumática, es lógico pensar que exagero. Intento que no me invada esa sensación que tanto conozco y que es tan tonta, sí, ésa consistente en hacerte la sola torturada frente a la ventana abierta con un cigarrillo colgando en los labios porque has visto demasiadas veces a Lauren Bacall en tu espejo retrovisor.

Ayer estuvimos algo más de once horas en el Summercase. Suelo odiar este tipo de eventos pero el cartel era buenísimo y sólo por eso valía la pena: Antònia Font, Facto Delafé, The Breeders, Sex Pistols, Los Planetas, CSS... Y como soy muy impresionable, me alucinó ver a Kim Deal y a su hermana en el escenario. Increíble es poco. Son dos tipas de las de verdad. De las que ves tocar y te preguntas cómo puede haber gente tan gigante en el mundo musical (tan corrupto a veces).

Pero no quería hacer un post rollo crítica musical.

En realidad, no sé qué rollo de post quería escribir.

.................................................

Mañana vuelvo a trabajar y se me caen ya las ojeras de pensar en todo lo pesado y lo que me resulta tan ajeno. Necesito alegrarme el lunes así que opto por hacer una lista (como las de antes) con esas cosas que aún quedan limpias...

- Los niños siempre mienten. Una niña ha dicho hoy de mí que me pinto cada día los ojos y los labios y que soy muy presumida. Mentira pura, claro.

- En la pizzería italiana en la que comíamos cada día nos invitaban a un chupito de Baileys. Me gustan los camareros que recuerdan tus gustos culinarios a la primera.

- El moreno de mi cuerpo es un indicio de amor. Y esta pista me la reservo para mí.

- Me han bloqueado el carnet de la biblioteca y en las observaciones consta que soy una "morosa". No sé qué significa exactamente pero me parece muy divertido. Ya mismo tengo al cobrador del frac en la puerta de mi casa.

- Barcelona entera se vuelve gilipollas porque toca el pasmao de Bruce Springsteen. Y en los telediarios no mencionan que han tocado los Sex Pistols. Si yo mandara o mandase...

Necesito dormir así que me dejo de listas. Envío un sms en el que me va la vida entera. Y pongo un fin por hoy.

Hasta siempre, gigante



Querido Sergio,

Me lo ha dicho esta tarde un compañero en el trabajo y he tenido que aguantar el tipo hasta la hora de terminar. Te has ido sin avisar, como se van los valientes. Te ha fallado el corazón, como les falla a los que lo tienen de gigante.

Nunca te hablé porque me parecías demasiado sublime, qué tonta. Te veía en los conciertos, o sentado hablando con los fans y yo sólo te podía mirar desde lejos, admirada. Escribías como un dios, componías como un salvaje y todo eso se quedará para siempre con nosotros.

Qué miedo da morirse, Sergio. Qué miedo. Y yo preocupada porque tengo cinco pares de pantalones que no puedo ponerme porque me he engordado. Y yo preocupada porque puede que me echen del trabajo. Y yo preocupada porque no conduzco.

Y si tienes corazón de gigante se te puede parar cualquier noche.

Fue una suerte estar en vuestro bonus track.

Hasta siempre, gigante.


No, ninguno de nosotros estamos hechos con frío.


Ahora entiendo que Medem no mencionara en el guión cuál era el nombre de la isla



Porque no deseaba revelar el secreto.
Secreto puede ser una palabra limpia pero también oscura.
Si pronuncias secreto con los labios muy cerrados se te pueden helar las manos o los ojos.
Si te la escondes en el bolso es muy diferente a si la ocultas en la nevera.
Te puede herir o te puede aliviar.

......................................


El reflejo del faro de Lucía nos acompañaba cada noche.
No sé si podré volver a escribir como antes. Ni siquiera sé si sabré dormir con pijama en verano.
O todo es efecto de ese mar que tanto daño me hace ahora. A las ocho de la mañana.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer