Got no rainbow around my shoulder, no horseshoe on my door



Domingo, 30 de julio de 2006

Te escribo desde ya sabes dónde. Al final no he salido a cenar fuera. Me he quedado en casa mirando video clips, ya sabes cómo me gustan. He redescubierto uno que me encantaba cuando era más joven, una especie de road movie. Me ha recordado a nosotras, yo podría ser la morena y tú la rubia. Me han venido ganas de que nos pongamos las Martins y nos vayamos a hacer la Route 66…

Te echo de menos. Ahora tengo pocos casos por resolver porque la gente se ha ido de vacaciones y no se necesitan detectives. Sin ti no calculo las medidas. Esta noche he tomado de postre pipas de calabaza, imagínate. Y he comido tantas que ahora me duele el estómago. Me pregunto cómo he vivido todos estos años anteriores.

Treinta y pico años sin saber quién soy ni qué hago en el mundo. Llegas tú y me defines como una gitanilla morena con acento andaluz cuando se cabrea. Te encuentro yo y te describo como la tipa más sensual y más interesante de todo el planeta. Vaya par de peliculeras.

Carol Blenk

PD:Y si miras el minuto 04:21 comprenderás que han pasado la noche enrollándose, que no me vengan con historias, fíjate en el gesto de ponerse las gafas…

Y fue verdad que las pistas me llevaron hasta allí, no me lo inventé esta vez



Hoy no tengo ganas de escribir pero sí de dedicar una canción estupenda a todos/as los que os pasáis por aquí.

Gracias por estar...

(Y especialmente a ti...
¿Por qué no me creéis? Sus cejas arcos son,
los mueve para mí y yo los quiero ver constantemente
)

No sé porqué dicen lo de las mariposas en el estómago, con el asco que me dan esos bichos… prefiero cambiarlo por tigres, sin duda



Sssshhhhsss. Está durmiendo y no quiero que se despierte, así que escribiré flojito, no diré demasiados tacos y procuraré no fumar demasiado seguido.

Ahora mismo mi vida consiste en esperar que llegue un viaje a un lugar secreto. Donde nadie podrá hurgarnos las heridas, ni copiarnos los tatuajes, ni doblarnos los ojos para que no veamos.

Conducir durante días, leernos las manos cada noche, perder el biquini y robar comida de los desayunos. Mi vida, ahora mismo, consiste en esperar que llegue esto.

Por hoy me callo. Podría dispersarme pero no quiero que se despierte, ni que tenga pesadillas por culpa de mis párrafos desordenados.

Hoy ha sucedido algo realmente grande. Justo el 26 de julio.

Jai guru de va om



Me vence la psicodelia. Me vence esta canción. Esta noche celebro el primer aniversario de la aparición de mi lado oscuro. Ella no se dio cuenta. Los demás no se dieron cuenta. Yo me di cuenta y me engañé. Hubiera preferido ser menos guapa y más sincera. Más rápida y menos chula. Pero si en este lado me hubieran querido ahora tal vez estaría en el desierto, esperando aún.

Quiero cantar en un grupo como Tachenko.
Quiero ser pelirroja el resto de mi vida.
Quiero pasarme cuarenta y cuatro horas bailando.
Quiero ser menos celosa.
Quiero saber qué es lo que tengo que hacer con mi vida para no joderla.

No quiero volver al sur.
No quiero tener más ataques de miedo y de inseguridad.
No quiero detectivear casos que no me atañen.
No quiero tener la piel vuelta del revés.
No quiero tener pesadillas antes de dormirme.

Esta tarde una vendedora de Benetton me ha metido mano sutilmente al acompañarme a la caja. Elena me ha llamado borracha desde la playa y la he sentido más sola que nunca. Yo quería unas converse naranjas y no tenían mi número. Sigo sin encontrar estabilidad laboral. Cada día me descubro alguna cana nueva.

“Dame tiempo y ya verás que no creceré más”

Ya no me echaré de menos nunca más



De pequeña siempre lloraba con el final de Grease. El fin del colegio. El verano. Los helados invisibles. Los cursos de guitarra que nunca tuve. Lennon haciendo aquella maravilla de versión.

Me acabo de dar cuenta de que en Grease aparece un personaje que es un solo... ¿alguien más lo ha notado?

Los indies de espíritu son los que me gustan de verdad, no los de ropita guai



De pequeña nunca me gustó la selección española. Era una cría muy estética, me fijaba sólo en los diseños y en los colores. Por eso me encantaba la bandera del Reino Unido, o por eso iba con la selección brasileña. Qué niña más rara, que quiere ser inglesa y que gane Brasil.

Me han llamado unas amigas para que colabore metiendo un poco de ruido en un concierto, sólo disparar un poquito, para no perder la práctica. Estoy tan cansada que les he dicho que pasaba de ir, que lo hicieran ellas. Aunque no sé si habrán ido, últimamente nos asquea tanto oír ese tipo de música que preferimos quedarnos en casa con lo que realmente merece la pena.

Estoy tan cansada que paso de hacer crítica musical destructiva. Lo dejo para otro momento.

Me jode la gente que va por la vida en plan políticamente correcto (me jode incluso más esa expresión que usamos hasta la saciedad: "políticamente incorrecto").Me jode la gente que nunca dice tacos. Me jode la gente que sólo bebe agua cuando sale. Me jode la gente que escucha reggaetown (o como narices se escriba), salsa, rumbas o cualquiera de esas... Me jode la gente que va de no, no, yo no soy racista, qué va; pero cuando les dices que tus padres no son de donde tú, su hijo, eres... ui, cómo cambia la cosa. Me jode tanta hipocresía. Tanto programa de televisión que no me cambia el gesto. Me jode que cuando hablo de más, caigo aún peor. Me jode tener que dar explicaciones por ser asocial y que encima no las entiendan. Me jode tener momentos imbéciles como el de anoche cuando te dije tantas tonterías.

A veces siento miedo. Soy del equipo de Holanda, ya sabes lo que pasó en el 74, ¿te acuerdas? ¿Dónde estabas tú entonces?

(Me gusta Tachenko, me gusta Tachenko, me gusta Tachenko. Y me gusta aún más que mañana tú y yo desaparezcamos del mapa y nos perdamos en playas, carreteras y noches del verano de cuando eras pequeña. Lo estoy deseando. Te estoy deseando)

Para qué me voy a enrollar más si lo que quiero escribir aún está disperso entre las sábanas de mi cama tatami



(la música de este post es importantísima así que recomiendo escuchar y leer al mismo tiempo…)

A veces, al hacer el amor contigo me dan ganas de llorar. Me muero. De tanta intensidad, me muero.

Después de verte envuelta con sólo una toalla blanca, puedo decir que ya sólo necesito ver El Guernica en este mundo.

Hasta mañana, siempre hasta mañana

Los hospitales son tristes y no me apetece envejecer



Ahora los mejores viajes ya no se hacen imaginando

Cantamos como verdaderos gigantes

gigantes

Llegamos a las diez, nos compramos un bocata de queso y una cerveza. Comimos en la terracita, rodeadas de la gente que iba al concierto, de los que simplemente tomaban algo por allí y los componentes de La Costa Brava. Terminamos el bocata y nos pusimos a fumar. Llegó Fran y se sentó en la mesa de enfrente, justo a nuestro lado. Terminé el cigarrillo y le dije a Paola Vaggio algo así como mira, ahora o nunca, que diría Elvis, me voy a decirle hola a Fran.

- Hola, ¿eres Fran?
- Sí...
- Soy Carol, y allí está Paola. Las gigantas, ¿te acuerdas?

La conversación siguió. Fran es un tipo muy majo, nos gustó su voz y su sonrisa. Y su aire algo triste en el concierto, lo mismo también es un solo, pensamos. Qué bien poder decirle hola a alguien a quien te apetece saludar. A Sergio también debería haberle dicho hola porque es otro gigante, pero es que no vi la ocasión.

Yo dije que empezarían el concierto con "Falsos mitos sobre la piel y el cabello" y Paola apostó por "Dos ostras". La cortina se descorrió y comenzaron los guitarrazos inconfundibles de "Dos ostras". Brutal. La cantamos todos y parecía que nos dejábamos la vida con ¡Qué más puede darte el mundo si cada segundo es una primera vez!

Cuando sonó "Adoro a las pijas de mi ciudad" las chicas nos volvimos locas -como verdaderas chicas- y terminamos haciendo el baile de las chicas modernas enseñan las piernas; las chicas de barrio levantan las manos. Increíble. Sonó "El cumpleaños de Ronaldo", "Nada más", entre tantas otras. La selección fue muy buena y la verdad es que poco más puedo comentar del concierto. Bueno, sí, que fue muy especial para mí tener la oportunidad de verlos en una sala muy acogedora y poder estar en la primera fila viéndoles cantar. Inolvidable.

Me habría gustado hacer una crónica más bonita pero es que la realidad supera todo lo que pueda dejar escrito aquí. Mejor oír cualquiera de sus canciones y ya está.

Dos ostras, de La Costa Brava

PD: Ah, Paola consiguió la hoja de papel con la lista de canciones del concierto, escrita por Sergio. Se abalanzó sobre ella y llegó la primera. La italiana no tuvo que sacar su pistola.

"Joven indie busca ser feliz"



Ayer pasé más de seis horas en un hospital. Tuve tiempo de esperar, desesperar, darle vueltas a mil pensamientos y escuchar cien conversaciones, a cual más absurda. Circle en su época me gustaba mucho. Ahora me doy cuenta de que era una canción de solos. Yo debía tener catorce años por esa época, no sabía qué significaba ser un solo aunque sí sabía comportarme como tal.

Los hospitales siempre me ponen en modo serio y trascendente. Me da por pensar en mi futuro, en mis historias inacabadas y en lo mal que llevo eso de madurar. El olor a hospital es uno de los olores más tristes del mundo.

Mañana tengo una entrevista de trabajo. En realidad es una medio entrevista de trabajo porque el puesto ya es mío. Es una buena oportunidad. Los nervios están rondando, haciendo que no pueda dormir en calma. Como anoche: rayos, truenos y añoranzas varias.

Anoche al ducharme me temblaba el pulso. Dormí en mi cama de cuando era niña, cuántos años sin acostarme allí. Me sentí muy pequeña, muy vulnerable, muy silenciosa. Y la habitación entera se iluminaba con cada rayo. Necesito que me rescates. Ya.

Lo mejor del viernes no será la entrevista, ni el ir de rebajas. Lo mejor será verte allí, buscándome para que no me pierda.

Ostia, somos extraterrestres, y ahora qué hacemos?!



Estoy en mi castillo. Sonriendo libre. En vaqueros y con el pelo suelto. Ahora sí, ahora sí, ahora sí. Lo repito tres veces, como si de un conjuro se tratase. Me gusta no tener que darle cuentas a nadie. No tener que disculparme por el tono de mis palabras, por escribir “joder”, “gilipollas” o “te deseo”. Los domingos son espaciales desde que te cuelas en mi casa. A veces te preparo una comida improvisada con los alimentos que recojo de los diferentes cajones y estanterías. He descubierto el aceite de Módena, perdón, el vinagre de Módena. Ahora soy adicta a él. Te gusta todo lo que te preparo y llego a creer que podría ser una buena cocinera, invención no me falta. Y eso que aún no tengo la barra de bar…Cuando llegue ese día la vamos a inaugurar con una borrachera que nos dure siete semanas, como mínimo. Comemos a las siete de la tarde porque hacer el amor retrasa cualquier comida pero también porque es imposible encontrar un reloj en esta casa. Los relojes se han largado en cuanto nos han visto juntas, no se han atrevido a quedarse. Podría escribir que cuando te veo en bikini, bajo el sol, las gotitas de agua conversan sobre tu piel. Me suelo quedar callada para oír lo que dicen… sssshhhhssss… hablan de sus cosas, de lo que han hecho hoy, de sus amoríos, de sus penas… Las miro y mi vista ya no las ve porque me he acabado dispersando y entonces sólo veo piel, piel morena, preciosa, la más bella del mundo y eso que las he visto de todos los colores, podría contar mi vida describiendo pieles… Cómo lo mezclo todo, ¿verdad? Pistas, pistas, pistas… por fin alguien las pilla, a pesar de que me sentía la tipa más críptica del universo. Ahora hay alguien más críptica aún. No puedo hacer más que celebrarlo, que ya está bien de penas, joder. De llorar por los rincones, de maldecir la mala suerte y de creer que somos minúsculos. Y si alguien se cansa que no lo lea. Y si a alguien le parece una estupidez, que no me siga. Hace días que pienso que el resto del planeta se vaya al infierno, que yo me quedo aquí protegiéndote y cuidándote con todo mi cuerpo.

(Me recuerdo a mí misma en tu casa, con los cascos puestos, bailando sola y cantando esta canción con mi falso acento de ses illes… y tú llamandome a gritos porque no te oía…)

Lo celebraremos en Lisboa



Si sirviera de algo, me quedaría rezando toda la noche. La fe de una atea podría derretir este lunes de julio.

Si consiguiera algo, me pasaría la noche entera escribiendo, leyendo, reteniendo en la mente todo ese lenguaje extraño que desconozco.

Si tuviera la oportunidad, mentiría, extorsionaría, chantajearía, delinquiría...probaría todos esos verbos para sacarte de esa prueba. Y llevarte conmigo...... (millones de puntos suspensivos)

Nunca se me dio bien la sintaxis, mejor dicho, el análisis sintáctico. De hecho, repetí esa asignatura en la facultad. La única vez que fui a un despacho a reclamar revisión de examen, creo recordar. Y a estas alturas puedo decir que aún no sé analizar subordinadas, ni identificar complementos, ni escribir esas etiquetas complicadísimas debajo de cada palabra. Y sin embargo, sé escribir y leer. Soy capaz de redactar una carta, un consejo o una factura.

A veces nos piden que sepamos cosas que nunca nos van a servir para nada, se trata de un trámite que hay que pasar, una especie de pasaporte que te permite avanzar a otro nivel.

A ti tampoco se te da bien la sintaxis pero eso no importa. Vas a llegar adonde tú quieras llegar porque eres grande. Y eso es algo que no lo cambia nadie, ni siquiera la sintaxis.

Esto no se para, esto no se para, esto no se para...

Esto es para contarte que...

Parece que hay un incendio, cada vez que nos juntamos
Parece que hay un incendio, cuando tú estás a mi lado.
Parece que estoy ardiendo, cuando tú estás a mi lado,
parece que estoy ardiendo.

Vamos a tener que vernos, aunque estén todos en contra.
Vamos a tener que vernos, ellos te tienen de sobra y yo te echo de menos.
Y yo te echo de menos
.


Siempre habrá una canción de Los Planetas que me haga pensar, en pleno ataque egocéntrico, que la hicieron para mí.

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