El aeroplano del Raval aterriza esta tarde en Barcelona... no faltéis



Fecha: hoy!!!
Hora: 20:30 h
Lugar: Bar Horiginal (en la c/Ferlandina, 29; al lado del MACBA, en Barcelona)

TIna Vallès, traductora, corrrectora, escritora y... bloguera ;) presenta por todo lo alto la publicación de su blog, L'aeroplà del Raval. Todo un acontecimiento que vale la pena ver en directo. Seguro que no defrauda.

No podré asistir -por motivos de trabajo, cómo no!- pero esperaré la correspondiente crónica...

Mucha suerte, Tina, y enhorabuena!

Quiero más...



Miento menos pero antes me creían más...

Me he pasado la mañana intentando escribir un poema de astronautas y vespas pero no he sido capaz de lograr un sólo verso. Luego he cogido la flauta pero sólo me salían canciones de los Stones. En la Moleskine que me regaló he maldibujado un cómic de los que hacía cuando tenía veintipocos. Pero el diálogo no tenía chispa.

Todo me parece poco. Demasiado poco, demasiado pequeño.

Este fin de semana nos vamos de viaje. Tengo ganas de ir de road movie con ella. Me llevaré el kit de detective porque me interesa conocer todos los rinconcillos de su pasado. El presente lo tengo cerca, el futuro... pues ojalá que también.

(La imagino de pequeña en medio de la arena, con la sonrisa casi nueva y los ojillos brillantes. Yo, lejos, en otro lugar, en otro mundo, con la sonrisa algo más gastada, seguramente)

Soy más bueno pero antes me querían más...

Ella tenía tanto que olvidar... lo supe el día que la vi fumando frente a mí. El primer día que la deseé mientras sonaba aquella canción, pareces perdida, no puedes, no, disimularlo. Y semanas después la vería durmiendo en mi cama, rebuscando en mis compacts y haciendo café. Las vueltas que da la vida.

Cuando todo parece que va bien entonces se te queda cara de imbécil pensando que puedes perderlo todo. Que eres una tipa que está teniendo mucha suerte, como si estuvieras en un casino y la buena racha ya durara demasiado tiempo. Has empezado el juego con una mísera moneda y llevas ganado un pastón. Sin apenas saber jugar.

Soy más loco pero antes me temían más...

La detective ya no siente miedo. He colgado el sombrero y ahora me paseo con la cabeza bien alta, con un pañuelo de florecillas en el pelo. Ya no voy teñida de rubia, me he dejado el pelo de mi color natural. Vuelvo a fumar con ganas, tragando todo el humo y dejando que se disperse, por los pulmones, por la garganta, por la sangre, por la lengua, por las manos... Me he relajado, ya no me oprime el trabajo porque sé que eso es secundario.

Ahora mismo, no hay nada que me importe más que poder darle cada mañana los buenos días. Y el resto de temas, por mí como si se van al infierno. Saber que existe ya me compensa de todo este tiempo de letras revueltas y fotos sin revelar/relevar.

Ahora resulta que me gusta lo acústico



Eric Clapton destrozó Layla al hacerla acústica. Pero no siempre ha sucedido así. El Unplugged de Nirvana, sin embargo, es uno de los mejores conciertos que nunca he oído. Sólo es una opinión, que nadie se me tire encima, por favor.

Cuentan las malas lenguas que Clapton le birló la chica a George Harrison gracias a esta canción. Y que Kurt sólo levanta los ojos y mira de frente una sola vez, cuando canta Where did you sleep last night...

My girl, my girl
Don't lie to me
Tell me where did you sleep last night
(vaya tela...)

Para no pensar demasiado en ella me he puesto a rebuscar en el cajón de las cintas; eligiendo unas cuantas al azar, han salido algunos temas que ya apenas recordaba. Y aquella canción tan buena de los Blow Monkeys. Cómo me gustaba.

Hoy no sé cerrar el post. Pues venga, un cuestionario...

1. Una canción sensual: Hell is round the corner, de Tricky
2. Una bebida sensual: Frangelico con hielo
3. Una imagen real sensual: ella fumando

Quién se anima...

Más que a un tren militar que transporta champán...


(el solo de la calle Tetuán)

Llevo casi un cuarto de hora tratando de imprimir tres míseras páginas. Todas las impresoras que he tenido, absolutamente todas, me han dado problemas (ui, aquí veo un símil aplicable a todas mis ex, ok, me disperso). Me cuesta la vida imprimir algo y cuando parece que lo consigo, entonces salen cien copias de lo mismo. Me desespera tanto…

Así que decido sentarme, fumarme un cigarro y prepararme un café. Voy a pensar un rato. Es un buen momento para pensar. Las vacaciones, el trabajo, las reuniones de trabajo, los compañeros de trabajo –basta de pensar en el trabajo-, mi cumpleaños, las rebajas, los amigos, las llamadas, los mails sin contestar, su coche…

Vale, ahora voy a pensar en otra cosa, una imagen. Siempre acabo volviendo a aquel bar, el Lasou. Nunca he ido acompañada, es curioso. No es a propósito, lo que pasa es que es uno de esos sitios que no deseas compartir con nadie porque es sólo tuyo. Y quieres que lo siga siendo. No es por egoísmo, es otra cosa. Como tu canción preferida… esa nunca hay que dejársela escuchar a nadie. Es tuya.

En el Lasou ponen una cerveza buenísima que te la tienes que tomar con los ojos cerrados, sí, porque si te la bebes con los ojos abiertos no sabe igual. Sabe como otra cerveza cualquiera. Yo descubrí el sitio por la cerveza y porque me lo recomendó Elena. Ella me pasó la dirección y me dijo que fuera siempre por las mañanas, que ella iba algunas tardes. Así no nos encontraríamos. Es que si te encuentras con alguien conocido en el Lasou ya no es lo mismo.

Ya sé dónde voy a pasar la mañana del sábado. Pero aún no sé dónde pasaré el resto del año. Algo es algo.

Lo mejor de las alturas está con nosotros




He salido de trabajar casi una hora antes. Justo al bajar del tren me he dado cuenta de que no tenía dinero para ir a comer. Disimulando como he podido los nervios, me he acercado a un banco cualquiera -el primero que he visto y también el más tranquilo- y le he dicho al chico de la ventanilla que por favor, que me fiara veinte euros. Es lo que vale el menú, bueno, en realidad cuesta menos, pero es que tengo que comprar tabaco y un tarjeta de transporte. El chico me miraba medio pasmado, medio acojonado. Entonces le he mostrado las palmas de las manos y le he dicho algo así como ¿ves?, hoy no llevo la pistola encima.

Ya en la calle, me he guardado bien el billete de veinte euros -no vaya a ser que encima vaya ahora y lo pierda. Quería ir a comer a un sitio al que no había ido nunca así que he sacado mi pequeño mapa urbano y he trazado el camino más corto, que no siempre es el más duro (como decían aquellas frases lapidarias que nos escribíamos las chicas en las carpetas de EGB; cuánto daño hicieron aquellos poemitas, maldita sea, como aquel de "En el Mar Mediterráneo se me cayó un alfiler, el día que yo lo encuentre te dejaré de querer", jajaja, el tipo/a que lo inventó merecía la silla eléctrica como mínimo). Ups, me disperso.

Después de comer he estado haciendo la sola todo el mediodía. Unos músicos callejeros cantaban la canción de más arriba y he flipado:

Nos sentimos poderosos, nunca estamos feos,
lo mejor de las alturas está con nosotros...


Mañana, bien temprano, volveré al banco a devolverle los veinte euros al chico de la ventanilla. Aunque no lo parezca, sigo siendo una tipa legal.

Que los muertos son semillas que al plantar tal vez vuelvan a brotar

Soy más bueno pero antes me quería más...

A veces me pregunto qué habrías sentido
al verme aprobar el examen de coche,
o el día en que me rapé el pelo al uno,
o cuando tuve un ataque alérgico imposible,
o el día que me sacaron una muela del juicio,
o cuando me pasé una noche entera escribiendo
y trabajé con los ojos semicerrados, al día siguiente.

A veces me pregunto qué pensaría él de mí. Si le gustaría cómo soy ahora, dónde vivo, qué hago o a quién beso. Me habría gustado haber tenido más tiempo para conocerle, de saber si era un buen tipo. Hoy me he encontrado con una foto de cuando era pequeña, estábamos juntos y yo le abrazaba y le daba un beso. Le debía estar apretando mucho el cuello por el gesto que él hace con la cara. Uno de esos abrazos que estrujan. En ese momento le quería, lo sé. Años más tarde me olvidé de quererle y ahora riego las semillas cada mañana a ver si un buen día me queda menos que añorar.

A mi padre.

Llovía, y la Plaza Mayor me pareció otro planeta






Quién me querrá
Con lo cara que está la vida
Quién se querrá arriesgar.


Ahora ya lo sé.

La cosa va de superpoderes...




Y me imagino que hoy vendrás sin avisar…






El viernes improvisamos un concierto en el comedor de mi casa y nos pusimos a bailar después de cenar. Decidí que no te dejaría bailar sola porque tienes mucho estilo y hasta las canciones te rodean alucinadas.

El sábado fui a buscarte y me quedé en medio de una estación de tren fantasma. Sólo había un perro gigante de color negro y una chica. Te llamé y crucé las vías del tren por donde nunca hay que cruzar –por arriba, por el cielo. Al bajar del tren me llevaste corriendo corriendo y me pusiste a salvo. Uf. Luego, a la hora de cenar, nos regalaron un concierto de blues muy bueno que duró toda la noche.

El domingo cocinaste para mí una salsa especial. Parecías un científico en su laboratorio, rodeada de botes e ingredientes secretos. Yo te observaba absorta… qué bueno me sabe todo. Es como si hasta ahora hubiera tenido los sentidos atrofiados. Se me ha agudizado tanto el gusto que soy capaz de distinguir todos y cada uno de los colorantes y conservantes que lleva cualquier tipo de comida envasada… E-300, E-301, E-303…

Esta noche, en el coche de vuelta a casa, he llorado. Conducías con una mano y con la otra me cogías fuerte. He pensado que en ese momento tenía todo lo que necesito. Estaba anocheciendo y esa autopista me ha parecido la más breve de Europa. No me lleves de vuelta a San Petersburgo, por favor.

Tu casa es la más preciosa de las casas posibles. Hay un objeto que Tarantino te envió después de rodar Kill Bill 1, y que a mí me encanta. Incluso le he hecho fotos… Las copas de vino son de cristal finlandés y los platos argentinos. Me gusta subir las escaleras hasta tu dormitorio porque hay sorpresas escondidas en los peldaños impares. En los pares has escrito tu nombre para que no me pierda por el camino.

Esta noche habrás regado las plantas y habrás recogido los platos. Te imagino fumando un último cigarro frente a la pantalla del ordenador, contestando mails y mirando a ver si llueve.

Actualización:

Me acaban de enviar un mail para recordarme que hoy es mi día, lo dicen los de google...

Puedo escribir la trola más triste esta noche



Qué bien mentía ya de pequeña. Cuando iba a EGB estaba colgada de un chico que se llamaba... bueno, mejor no lo digo, que el mundo es un pañuelo y tal vez se acuerde de mí. No se me ocurrió nada mejor que regalarle un poema que, por supuesto, no había escrito yo. Supongo que pretendía impresionarle y ligar con él. Se lo entregué cambiando el género -el original estaba escrito para una chica- y él se lo quedó sin llegar a decirme jamás qué le había parecido.

¿Se creyó el plagio? ¿Conocía al poeta? ¿Pensó que yo era una iluminada? ¿Le parecí patética? Por suerte, sólo se tienen diez años una vez en la vida...

Me sentí descruzar la calle y...






Debería ponerse a llover ya y que la lluvia nos limpiara de dudas, interrogantes y páginas quemadas con las últimas colillas de anoche. Si te cuento que he pasado la noche en blanco tal vez entiendas mi cara antigua o mis vaqueros llenos de manchas de ensalada china. Si te explico que a veces preferíria saber menos de mí misma, tal vez pensarás que vuelvo a mentirle a mi sombra para que no me haga beber más vodka con café cada mañana.

Te he visto fumando del cigarrillo de otra, a cuatro metros y treinta y dos centímetros de la mesa donde yo estaba tomando el vermut. Del dolor, me he tenido que levantar -me he ido sin pagar- y me he encerrado en una de esas cámaras de fotomatón que hay en la ciudad. Casi me pongo a llorar y una chica me ha abierto la cortina: ¿acabas ya? es que tengo prisa... Le he dicho que si quería que nos cambiáramos las fotos y me ha contestado que no, que no podía ser porque las fotos eran para el carnet de conducir y no deseaba arriesgarse. Le he dicho que se sentara conmigo dentro y me ha invitado a tabaco (me ha vuelto tu imagen, fumando del cigarrillo de otra, dolor renovado). Le he contado que me renové hace poco el carnet de conducir pero que ya no conduzco porque no tengo sentido de la orientación y una tarde aparecí en Toledo y otra vez estuve a punto de matarme porque confundí los pedales. La chica no se ha reído de nada de lo que le he contado, y me ha protegido cuando se ha acercado un perrillo a olisquearme. Nos hemos despedido con un beso y con la promesa de no volver jamás solas a ese fotomatón.

Seguía sin llover y me han llamado para preguntarme porqué no había asistido a la reunión de ayer. Nostalgia, he contestado. Eso no es una excusa, Blenk. Vale, entonces le diré que me han sacado cinco muelas del juicio. ¿Cinco? Si sólo hay cuatro! Es que también me han quitado la invisible. Y he colgado el teléfono.

¿Dónde estoy en este momento justo?

¿De cuando nos aburramos...?



Ayer estuve comiendo con Elena. Sí, una de las tipas más guapas pero más solas de Barcelona (pero eso ya lo expliqué en otra ocasión) Estuvimos hablando del aburrimiento, una especie de cáncer pequeño que a veces te puede joder la vida y las historias que vives. Yo le contaba el miedo que me da el aburrimiento, sobre todo el aburrimiento hacia los demás, la manera en que lo puedes contagiar, como si de un virus se tratara.

Me gustó la teoría de Elena. Ella es guionista y siempre me relaciona cosas de su trabajo con la vida real (o irreal, según cómo se mire). Ha trabajado tanto para tele como para cine y según ella hay algunas diferencias clave en los dos medios.

- Carol, no es lo mismo escribir para cine que para televisión.
- ¿Por qué no? ¿Por el formato?
- Por la presión.
- ¿Ah, sí?
- En televisión no puedes aburrir los tres primeros minutos, te la juegas. ¿Qué haces si te sientas a ver una serie nueva y descubres que no te interesa ya nada más empezar?
- Hago zapping.
- Claro, ahí está. Acabas de fastidiarle el trabajo a todo un equipo.
- No me hagas sentir mal…
- Es que es cierto. En cine es diferente, tienes más margen de tiempo. Pero es lo mismo. No puedes permitirte el lujo de aburrir.

Me quedo pensativa. Elena siempre causa ese efecto en mí. Comenzamos hablando de móviles –por decir algo- y termino pensando en porqué no he tenido ningún hijo.

Luchar contra el aburrimiento. Qué cierto. Ella me preguntaba anoche a la una de la madrugada si me apetecía salir con unos amigos que han venido del Tibet. Le dije que no, que sinceramente me apetecía más quedarme en casa viendo Kill Bill 2 y comentando la peli. Entonces me soltó algo así como que “las salidas frecuentes con más gente son para parejas que se aburren y nosotras aún no estamos en esa fase”.

Cerré los ojos, los apreté con fuerza y pedí un deseo...sssssshhhhhhssssss... y me puse una canción que sé que te encanta...

Y te prometo que nunca te vas a cansar... (yo tengo ese superpoder)


La Costa Brava, Superpoder


PD: Por cierto, que hoy Lucía Etxebarría reseña ¿De otro planeta? en su blog (detallazo increíble de la escritora). No, si al final resultará que llegamos a una segunda edición y todo ;)

Tampoco somos de otro planeta...

Llegamos muy puntuales a la presentación. La editora y algunas blogueras estaban ya allí montándolo todo. Algunas nos conocíamos del estreno no oficial, otras nos presentamos allí. Las chapas de la astronauta ya estaban listas. La editora pululaba de un lado a otro con la camiseta en primicia.

Me fui a fumar a la entrada del edificio –muy acogedor y bonito, por cierto, en pleno corazón de Barcelona- y vi cómo empezaba a llegar la gente. Esa me suena, esa podría ser… ummm… Había dos chicas muy jóvenes, cada una de ellas con un libro en la mano. Esa imagen me conmovió tanto… No llegué a saber quiénes eran, ni si podían tener blog pero me encantaron allí, como dos solas. Y fue también estupendo ver tres caras que estaban allí para arroparme y alucinando un poco con todo aquello. A las que no tienen blog, un beso, niñas. Sois muy especiales.

Y empezó la presentación. Nuria, de nuevo, demostró ser una buena maestra de ceremonias tras la introducción de la dueña de la editorial (ei, somos el libro que más se está vendiendo del catálogo, ufff). Vimos diapositivas de Nicaragua, escuchamos historias muy interesantes… La editora leyó algunos de los textos del libro y llegamos al audio preparado por Paola Vaggio, que consiguió un silencio emotivo y emocionado de los asistentes.

Al terminar la presentación oficial empezaron las presentaciones no oficiales (que de hecho fueron geniales, me parece). Y me encantó descubrir a tres chicos muy especiales y tener la oportunidad de intercambiar algunas palabras con ellos (esdepp, supiste encontrar las pistas y descubrirme, eh?)

El resto… es historia. Una cena de casi viente chicas que dio para mucho. Copas de vino blanco que desaparecían, dedicatorias en manteles de papel a prueba de manchas, sonrisas cómplices, algunos secretos, ssshhhhssss, confidencias varias y……… gracias por compartir esa noche con una detective que cada día se deja más pistas por el camino. Todo un placer, y la frase no es sólo un tópico.

PD: Termino el post a la 1:21 AM, perdonad que no tenga chispa ;)

Siempre nos quedará Madriz



Tú me decías que sí, que sí, que debe estar cerca, lo encontraremos, no te preocupes. Pero aquella noche no lo hallamos.

A la mañana siguiente, de repente, nuestros zapatos se detuvieron, allí estaba. Nos quedamos un ratito justo encima de él, de nuestro punto de partida, de aquel bendito kilómetro cero que nos iba a dar su visto bueno.

Y fue muy gracioso porque comenzó a acudir la gente al ver que nos hacíamos fotos -tus zapatos y los míos creo que se han enrollado- y que nos reíamos de medio planeta. Nos rodeaban, miraban con curiosidad qué hacíamos allí plantadas.

Al marcharnos, la ciudad nos lamía la oreja.

¿A quién se le ocurre invertir en sellos?



Mi infancia no eran recuerdos de un patio de Sevilla sino de extraterrestres

Nunca serás como ella pero no está mal fantasear

Qué torturados estuvimos y aún lo estamos

Si no te ríes no eres humano; y si nunca te has emborrachado, tampoco

De cuando eras jovencita y te colgaste de alguien y te dolía, te dolía, te dolía

Los anuncios son lo mejor de la tele, sin duda

Ironías de la vida, intentas prevenir a la gente de ello y eres tú quien cae

"Soy fea, pero sensible", es su lema. Ja, ja, ja, es que no la soportoooo

A veces soy capaz de reír con estas cosas. Pija, a ver si vocalizas…

Cuando la cantó, me emocioné. Era de noche y despegamos.

Armando rampas



Hemos hecho un descanso para tomar café. Yo les he dicho que tenía que hacer una llamada y he salido fuera del edificio. Era mentira, claro. No tenía que llamar a nadie. He buscado un bar donde se pudiera fumar, ha sido bastante fácil. Ya en la barra me he pedido un cortado y me he dado cuenta de que entre las 06:45 y las 10:00 de la mañana llevaba un total de tres cortados y un café con leche. Exceso de cafeína. Exceso de párpados caídos, supongo.

Me he puesto a fumar y a cantar mentalmente...

...y brillaba el sol calentándonos
y las olas del mar te besaban los pies
dónde está la luz de mi vida, no,
no podré superar haber sido feliz...


Mientras cantaba he pensado en las vueltas que da la vida. En cómo te puedes estar muriendo de pena y, semanas después, te pones a caminar a tres metros del suelo. Y los solos seguimos encontrándonos en los mismos sitios, con las mismas corbatas, en los mismos vagones.

He dejado dos mensajes con tinta azul en algún lugar de este país. Una cría se acercó a leer lo que había escrito y me miró sorprendida. Evidentemente, la pobre no entendió el mesaje. Le sonreí y se fue extrañada. Sólo los niños se paran a leer ese tipo de mensajes. La palabra mágica es Finlandia. Pero ahora ya no es una utopía absurda, ahora ya no espero sentada en la silla. Ahora soy yo por fin la que pilota.

Lo mezclo todo. Algún día haré una lista de bebidas y montaré por fin la barra de bar en mi casa. Con libros y recetas para hacer cócteles.

Hay gente que aún hace cosas insuperables. Aquel hombre llevaba traje y parecía un ejecutivo. Su conversación era algo parecido a esto:

- Quiero que te cases conmigo... no, no, no, no quiero que sea Pepita, ni que sea tu hermana, quiero que seas tú... Y nos vamos a ir a mi casa y nos vamos a beber un barril entero de cerveza y nos vamos a emborrachar porque quiero que estés conmigo, que me da igual todo...

Alucinante. El tipo hablaba en voz alta, que no es que una sea cotilla -que lo soy, faltaba más- así que era imposible no escucharle. Me pareció ejemplar que alguien pueda decir ese tipo de palabras. Me pregunto qué le habría dicho ella finalmente.

Olvidé decir que llegué tarde a la reunión. Todo por fumar, cantar, pensar y dispersarme yo sola en la barra de un bar. Otro más.

He descubierto que en Madrid hay una taberna donde te quitan las penas.

De cuando mayo es diciembre

No ha sido premeditado. No lo habíamos planeado. Faltaba sólo un minuto para las doce y, entonces, sin decirnos nada, nos hemos puesto a correr hacia el reloj.

Han dado las doce campanadas, ha vuelto a ser fin de año. Pero esta vez con beso.

Ahora pienso que este tipo de cosas sólo me suceden con ella.

Yo, si fuera tú, íria



Ya podemos anunciar la presentación oficial de nuestro libro, ¿De otro planeta?, conocido también como el libro naranja de la astronauta. Será en Barcelona:

Día: sábado 13 de mayo
Hora: 18:30
Lugar: Pati LLimona (sala Joan Maragall)
c/Regomir 3 (metro Jaume I)
Barcelona

Deberíais visitar la página del libro porque se comentan bastantes cosas de interés como, por ejemplo, que se van a fabricar unas chapas preciosas para hacer propaganda y esos temas tan de marketing. Pues eso, que ojalá salga todo bien y que la gente se divierta (venga Nuria, respira "jondo", uf)

Podría ser esa película



A veces el tiempo de detiene en el momento más inesperado e incluso las palomitas flotan ante tus ojos...

Qué más puede darte el mundo...



Recibí una llamada de madrugada, estaba durmiendo...

- ¿Blenk?
- Ummmm... ¿sí?
- Soy Vaggio...
- Joder, Paola, vaya horas, algunos madrugamos, ¿sabes?
- Oye, necesito que me ayudes.

Arranqué la Vespa y me planté en su estudio. Resultó un caso algo complicado. Paola Vaggio necesitaba que alguien sustituyera a su compañera de grupo y yo era la única que tenía vozsusurro así que nos pusimos a grabar...

Dos Ostras (de La Costa Brava), rematada por Paola Vaggio y Carol Blenk

*Actualización de última hora:

Alucinante, Fran Nixon, sí, Fran de La Costa Brava nos linka en su post de hoy "La soledad del compositor de fondo" y dice que le hemos alegrado el día. Genial. Fran, a mí me llevas alegrando la vida con tus canciones hace un montón de tiempo. Creo que te voy a escribir un mail, venga, que ya es hora.

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