Llevo casi dos semanas pensando en una noche que tuvo lugar hace muchos años



quise leer en todas las señales
pero todas las pistas fueron falsas

La canción de hoy me parece de lo más bello que se ha compuesto últimamente. Hubo una época en la que la escuchaba en vena. Siempre. A todas horas. Seguramente pensaba en alguna ella pero es curioso porque no recuerdo en cuál de ellas.

El 26 de diciembre de 2005 (sí, hace mil años de eso) escribí una entrada que titulé "Caduca a las pocas horas" y, tal como rezaba el título, horas más tarde la borré y escribí una pequeña explicación para que se pudiera entender el motivo de mi acto.

Hoy he estado revisando las entradas del blog y he visto que tenía 60 en modo borrador, la mayoría son ideas que voy apuntando y que la mayoría de veces se quedan ahí porque no recuerdo qué quería contar. Me he detenido en el post que publiqué con fecha de caducidad y he decidido volverlo a sacar a la luz, ahora ya para dejarlo definitivamente puesto que han pasado once años. Me ha conmovido releerlo y he sentido un estremecimiento al darme cuenta de que me ha vuelto como un boomerang justo en este momento de mi vida, ni antes ni después.

He tenido la sensación de que pronto va a haber una especie de cataclismo, algo muy increíble, me he sentido como esos perros que huelen la tormenta y que se esconden bajo las camas, temblorosos. Nunca se equivocan. Pero yo, ¿acaso me estoy equivocando yo?

....................................................................................................................................................................

La primera vez que sentí su pelo golpeando mi cuerpo creí que iba a enloquecer. Nunca escribo sobre el deseo porque me parece que pierde misterio, que se elimina todo el morbo. Porque no puedo encontrar palabras. Al igual que no puedo definir o concretar el olor de su pelo. Su champú era el mío pero mi cabello nunca olía igual.

Seis años después, he vuelto a recordar ese olor.

Y me ha subido un golpe de sangre, desde el corazón hasta la punta de los dedos. Casi me he mareado porque el recuerdo ha sido demasiado fuerte.

Cuando alguien te dice que la mejor noche de su vida la ha pasado contigo, jamás lo olvidas. Por muchas historias que hayan pasado luego. Pasó varias veces pero aquella noche nos abrazamos hasta que nos dolieron los huesos. Recuerdo que al día siguiente, ya lejos, antes de ir a trabajar, lloraba bajo la ducha. Me dolía eliminar ese olor.

Una vez, hace años, me confesó que su hermana, en la cena de Nochevieja, llevaba mi perfume. Y que le dio un vuelco el corazón, la cena le resultó insoportable. Y eso que la historia ya tenía el punto final bien definido.

Seis años antes, yo vivía dolorosamente feliz un papel de amante que me iluminaba los días de aquella navidad. La Nochebuena en el suelo de un oscuro local haciendo el amor, después de escaparnos de cenas respectivas y mentir. La capacidad de mentir se nos agudizó. La Nochevieja enviándonos mensajes de deseo y añoranza. Compartiendo cama con la persona equivocada.

Jamás el deseo había salido vencedor con tanta belleza. Tretas, estrategias, todo para hacer posible los encuentros a las horas más despiadadas. Verla a las cuatro de la mañana no me importaba. Una hora a su lado equivalía a un fin de semana con pareja convencional. Poder cenar juntas se convertía en un momento hermoso en medio de tanta mierda.

"Avui he pensat en tu" (hoy he pensado en ti)

Recibir un sms en un día clave con una frase como ésta, supongo, es lo que ha hecho que recuerde el olor de su pelo.

Y que olvide o recuerde –poco importa el verbo ya- todo el dolor, todo el daño. Todas las cartas. Todos los juegos, todo el valor, toda la música, todos los besos furtivos en el coche…

Daría lo que fuera por saber en qué punto se halla su deseo. Avui he pensat en tu… es una frase que dice mucho pero también apenas nada.

Siempre me gustó la palabra detonante. Ese inicio, esa mecha que prende y una vez prendida, no se puede apagar. Como la piedra que cae por el precipicio.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer