Alegato en defensa de los tendederos plegables y de Ava Gardner

Esta semana voy a vender la secadora. Yo nunca había tenido una pero cuando me emancipé la compré por inercia porque era lo que tocaba, no tenía una terraza grande (solamente un balcón para improvisar cenas de dos, imposible de tres) y todo el mundo me aconsejó adquirirla por mi bien. No me gustó la experiencia, la ropa se envejecía prematuramente, los colores se marchitaban y los tejidos nunca más volvían a tener el tacto del principio.

Ahora que he vuelto a vivir sola he dejado de utilizarla, vuelvo a secar la ropa en mi apreciado tendedero plegable (en mi tierra lo llamamos coloquialmente "sisí", desconozco el origen). He recuperado el placer de tender, de que toda la casa huela a ropa recién lavada.

La venta de la secadora es algo más que una simple venta. Me parece algo simbólico, es como mi renuncia (¿definitiva/temporal?) a formar una familia. Creo que la había mantenido durante estos últimos años como si fuera una especie de bastión (bastión también es una palabra que adoro), creyendo que la necesitaría porque el número de habitantes de mi hogar tal vez aumentaría. No pienso esto con amargura sino después de haberlo reflexionado bastante los últimos días.

Me hace feliz, no obstante, saber que mi secadora se va a un hogar donde la van a querer muchísimo.

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Os recomiendo el documental La noche que no acaba, de Isaki Lacuesta. Si os interesa la figura de Ava Gardner (a mí me fascina desde que tengo uso de razón) y sus vivencias en España, además de conocer una cara a menudo poco conocida de las producciones cinematográficas, tenéis que verlo.

3 comentarios:

noor 29/2/16 08:50  

Me han comentado que los tendederos eléctricos funcionan muy bien, yo tengo un tendedero pero clásico, sin más, pero tengo un patio para tender, aquí lo bueno es que llueve poco o pocos dias seguidos, aunque voy acumulando ropa por todos los radiadores de la casa.:
La mujer más bella del mundo,y aún así creo que no tuvo mucha suerte en el amor, a mí las mujeres tan guapas no me van..soy algo rarilla.
Besos Sra. Blenk

arponauta 29/2/16 11:39  

uno de mis escasos placeres cotidianos es tender la ropa al aire libre, en mi patio.
y cuando era pequeña me parecía apasionante Ava Gardner, luego de me olvidó.
hola.

Carol Blenk 29/2/16 19:39  

NOOR, nunca tendría uno eléctrico, no sé, los aparatos con corriente son algo que suelo evitar, yo soy rara en eso, qué curioso :)

Y sí, parece ser que Ava no fue muy afortunada en amoríos.. A mí las chicas guapas me pierden, en eso soy muy muy muy superficial...

ARPONAUTA, a mí me encanta tender la ropa y soy una auténtica profesional en aprovechar al máximo el espacio. De pequeña vi un ciclo de Ava en TV2 y de ahí me vino la fascinación.

Besos mil.

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