Nunca me había llovido tanto en Madrid, creo que eso es una señal de algo nuevo y debe de significar algo importante

Este fin de semana he estado en Madrid. 

Podría escribir sobre mis calles favoritas, o sobre el nudo que se me pone en la garganta cada vez que entro en la Plaza Mayor y que justo por eso siempre llevo gafas oscuras, aunque sea injustificado. O podría relatar lo bien que se come en el Yakitoro o lo geniales que son los desayunos en Le Pain Quotidien.

Pero no lo voy a hacer porque creo que es necesario, absolutamente necesario y urgente, que esas imágenes sean suyas y mías, para que no se desgasten, para mantenerlas secretas, aunque sea un poco.

Me fui de Madrid muy triste y no se lo conté a nadie. En la Gran Vía hay una viejecita pidiendo limosna, pasamos ante ella antes de coger el AVE y le dimos unas monedas. Yo me quedé rezagada y le cogí la mano, llevaba unos guantes negros desgastados pero me parecieron suaves, ahora sé que era por la bondad que desprendía ese cuerpo. Le apreté la mano, fue instintivo, y ella me miró a los ojos y me dijo: Que seáis muy felices, las dos. Me estremecí.

Lloré en silencio, con disimulo. Pensando en lo injusta que es la vida. Aquella mujer podría haber sido mi abuela, la abuela que no conocí, la abuela con la que he soñado miles de veces. Y le di unas miserables monedas, ¿por qué no le di al menos un billete? ¿Qué son 50 euros para mí y qué podrían haber significado para ella? 

No puedo dejar de pensar en esa viejecilla. Me sigue haciendo llorar, me sigo poniendo muy triste porque no hice apenas nada por ella y porque debe seguir allí, en plena Gran Vía, en la acera de los números impares.

Las palabras que me dijo son las más sinceras y preciosas que me ha dicho jamás un desconocido.

3 comentarios:

arponauta 2/12/14 13:24  

estuvimos en la misma casa el sábado por la noche y no se cruzó nuestra mirada, oh.

Blau 2/12/14 14:15  

Joder detective, así es como me siento yo. Tenía que hacer un regalo y me gaste unos euros en lugar de lo que pedía. :-(

Carol Blenk 3/12/14 19:27  

ARPONAUTA, ¿¿en serio?? ¿¿de verdad?? Si eso es cierto, no tenía ni idea, a veces voy tan de incógnito que no me entero de nada. Qué pena...

BLAU, bueno, pero piensa que los regalos no se rigen por lo que te gastas sino por lo que significan, eso es lo realmente importante, siempre.

Besos mil.

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