Marzo va a ser un mes estupendo, tengo un presentimiento (como me equivoque, será sonado)



Hoy, por motivos que no vienen al caso, me he duchado dos veces y la segunda de ellas he llorado bajo el agua. Hay canciones que me hacen llorar, es muy curioso, se me encoge el alma como un paraguas que se dobla sobre sí mismo y siento una pena punzante como cuando te tragas una bola de billar (esta imagen la debo de haber empleado miles de veces pero es que no encuentro nunca ninguna mejor).

Luego he cambiado el edredón sacando el nórdico y, una vez más, he maldecido al mundo porque no se ha inventado una tecnología que facilite esta tarea. Siempre pienso que voy a morir cambiando las sábanas, una muerte tan ridícula como absurda. La detective que falleció cambiando el jodido nórdico. Tendría gracia, ya lo creo.

También deberían inventar despertadores que no hicieran ese terrible tic-tac por las noches. En serio, ¿tan poco hemos avanzado? Tenemos teléfonos inteligentes y millones de gadgets, ¿y nadie ha creado un simple despertador silencioso? No doy crédito, es algo que me cuesta de entender. Odio tener que emplear el móvil como reloj despertador pero no me queda otra.

Ayer me compré una colección de siete bigotes adhesivos de diferentes colores y formas, uno para cada día de la semana aunque el que más me agrada es el negro, que es el que corresponde al viernes. Los voy a utilizar, a pesar de que intuyo que tendré problemas en el trabajo ya que no son demasiado pro bigotes en chicas. Será complicado llevarlo con naturalidad.

Algunas tardes tomo café con una amiga -antes de retomar nuestros respectivos trabajos- y esta semana me he dado cuenta de que la camarera está intentando ligar conmigo. Lo cierto es que la tipa es realmente guapa y tiene un cuerpo de espanto. El otro día me estuvo convenciendo para que probara una de las magdalenas que tenían en la barra y que, según ella, llevan un ingrediente secreto que las convierte en un bocado exquisito. Tanto alabó las virtudes de la magdalena que acabé pidiéndole que me pusiera una para acompañar el café. Por supuesto se aseguró de preguntarme qué me había parecido y tuve que darle la razón. No podía estar más buena. Es de ese tipo de personas que te miran muy fijamente y te sonríen y entonces no sabes si has de mirarles a los ojos o a la boca.

Evidentemente, ella no me interesa lo más mínimo. Me halaga que se fije en mí, no lo voy a negar, como a cualquier persona le halagaría, pero estoy lejos, en mi espacio cerrado y lejano. Sólo soy amable con ella, nada más y creo que lo ha captado porque no ha vuelto a recomendarme ningún otro de sus bocados selectos.

Así es la vida. Cuando te mueres de ganas de que te hagan caso, el universo entero se alía para pasar de largo y, al contrario, cuando eres tú la que pasa del universo, éste se te arrima como el más potente de los imanes.

Acaban de dar las dos de la mañana y canto bajito mientras se consume el último pitillo. Pienso en algo que me hace sonreír. Lo único que me hace sonreír cuando cojo el tren a las 7:15 de la mañana, lo único que me arropa cuando un viernes por la noche me siento algo pequeña, lo único que se cuela en mi lista de canciones. Y cierro el día llorando un poquito otra vez porque me siento muy emocionada a veces y comprendo que es algo bueno, aunque me pregunte dónde está la jodida trampa porque suelo ser una incrédula y enseguida preparo el revólver por si tengo que meterle un balazo a alguien, por eso de la deformación profesional. Luego respiro hondo y me doy cuenta de que no hay truco, que tengo las manos más limpias que nunca y que esto no podría ser más real. Ya no me hacen falta galones.


3 comentarios:

Blau 3/3/14 14:11  

Detective, momento cambio de nórdico es terrible para mi, especialmente desde que tengo que hacerlo sola. Me subo a la cama, doy mil vueltas y al final siempre queda como queda jajajaj así autenticamente desastroso jajaja

No te equivocas, Marzo será un gran mes yesssssssss! Viva Marezo!!!

Amicus 3/3/14 16:27  

La tecnología para evitar muerte por nórdico existe… la descubrí estas navidades:

http://digg.com/video/the-best-way-to-put-back-on-your-duvet-cover

Me debes una ;)

Carol Blenk 5/3/14 11:54  

BLAU, sí, sí, yo también me subo a la cama, qué alivio porque pensaba que era la única que hacía esos malabarismos, ya me quedo mucho más tranquila. Desde luego que el momento nórdico es... todo un drama para las que habitamos solas ;)

AMICUS, vaya, ¡esto sí que es un descubrimiento! El método del burrito, me ha encantado, por supuesto que lo voy a probar y por supuesto que te debo una, me ha parecido una idea fantástica. Oye, que lo mismo gracias a ti he logrado escapar de una muerte absurda, qué bien :)

Besos mil.

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