Me encanta quedar a la una para tomar el vermut con gafas de sol en una terraza



En realidad ayer quería escribir sobre la rubia sevillana que conocí en el tren pero finalmente me dispersé (una vez más, y ya van cien mil) y se me pasó.

Llegué diez minutos antes de que saliera el tren, tuve que correr mucho para no perderlo y cuando bajé al andén no tenía la certeza de que estuviera en el sitio correcto. Mi coche era el 31 así que tenía que caminar hasta el final del andén y cuando llegué sólo había una rubia que desafiaba el frío. Le pregunté adónde iba y me confirmó que no me había equivocado. Le sonreí aliviada.

Entonces sacó un cigarrillo y lo encendió. Me quedé asombrada, oye, pero, ¿aquí se puede fumar?, le pregunté. Su respuesta fue su mirada hacia una papelera metálica en la que había grabado un cigarrillo. Sólo dirigió la mirada con el cigarrillo aguantándosele en los labios.

Por supuesto, saqué un pitillo y le pedí fuego. Me lo encendió con una galantería impropia de una hetero. Dudé de ello. Me explicó que una vez se durmió en el AVE y se pasó de parada iniciando así una tragedia de viaje que la hizo llegar a su destino con mil horas de retraso. Yo le conté una historia de una mujer a la que le vendieron un billete de avión equivocado. Ella pensaba que viajaba a Granada (España) pero en realidad volaba hacia otra Granada, la isla en las Antillas. La tipa le comentó a su compañero de asiento las ganas que tenía de visitar la Alhambra y el pasajero debió de palidecer al comprobar lo que estaba sucediendo.

En ese momento llegó nuestro tren. Nos despedimos, le deseé buen viaje y no nos volvimos a ver.

Sé que llegó a su destino porque se bajaba en la última parada y no había riesgo de que se volviera a dormir.

Creo que cada vez me impactan menos las rubias.

ocupas mi imaginación,
ahuyentas mis fantasmas
con una leve oscilación

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer