La ocasión lo merece


Hoy ha sido uno de esos días intensos en lo que notas, sientes, olfateas y paladeas que hay algo invisible que se te está metiendo entre los cabellos y entre las sábanas. Por eso tal vez, cuando he entrado al supermercado del barrio de mi madre (y esto es absoutamente cierto) sonaban las Alegrías del incendio y no podía dar crédito de tan deliciosa banda sonora para acompañar mi compra.

Claro, al llegar a casa y revisar lo que había adquirido, me he percatado de lo absurdo de mi compra. Me he quedado parada sin saber qué hacer, puede que una foto para ver si me podía inspirar. Necesitaba comprar algo para cenar y sólo me ha servido uno de los ingredientes. La Coca-Cola de vainilla no la he podido abrir porque la cafeína me altera el sueño y, además, desconocía que existiera tal sabor.

Y eso me ha hecho pensar en la gran cantidad de cosas que desconocemos, porque se nos escapan o porque sencillamente no existían hasta ese momento. No sé si la cola aromatizada con vainilla ya existía o es una novedad, lo cierto es que no me importa en absoluto.

Otra vez al traste mi plan de irme a dormir pronto. De nuevo me dan las dos de la mañana. Y me lleva directamente a Burning, a la canción a la que siempre se vuelve a estas horas, para cerrar la noche de un día intenso de inicio a fin.



4 comentarios:

Blau 4/12/13 07:24  

Carol, si tu hora de dormir es las 2.00h a qué hora te levantas?

Pd: Me cachis! tengo que ponerme en órbita para darme cuenta de las cosas ;-)

V.M. 4/12/13 11:01  

Lástima que no la puedo oír desde del curro, a ver se me acompaña también por las noches de insomnio!

Carol Blenk 5/12/13 23:35  

Blau, me suelo levantar entre las 8 y las 9, más o menos. Claro, que una cosa es cuando te acuestas y otra cuando te duermes...

PD: Jajajaja ;)

Besazo!

Carol Blenk 5/12/13 23:37  

V.M, es una canción algo peligrosa porque te puede dar aún más insomnio...

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