El Ártico se derrite o yo me paso el tiempo huyendo de lo que pienso

-->


El Ártico se derrite.
Me salió en uno de esos auncios de YouTube
y lo leí porque siempre presto mucha atención
a los letreros insignificantes y espontáneos.
Después de (p)asarme la tarde
trabajando condenadamente en mis emocionantes
proyectos -que no me sacan de ningún atasco
pero que me facilitan comprar tabaco caro-
he pensado que hoy pasaría
porque llevo una camiseta de color marinero clarísimo
rubísimo y ojos azulísimos también
y unos vaqueros por los que mi madre
sencillamente me fusilaría,
sucedería algo
porque los Pixies han sacado cinco canciones
y desde el 2004 no abrían las guitarras.
Echo de menos a Kim.
Supongo que por eso a veces lloro un poquito en el Caprabo
ante la indecisión de comprar una u otra
marca de atún.
Cuando lo que llevas dentro se te sale por la boca
tal vez es bueno, quién sabe,
puede que inicie una etapa de transparencia
y de caminos algo más planos.
Lo de que estaba hastiada del exterior
creo que ya lo dije otro día.
Por lo tanto, no insisto más en la idea.
Es posible aislarse y embalarse
como esas maletas guiris de los aeropuertos
que siempre sigues con la vista
deseando correr tras ellas
porque imaginas que su destino
será mejor que el tuyo,
o al menos más exótico o frío.
Busco trabajo en Finlandia
desde finales de agosto
pero tengo problemas con el inglés
y no me aceptan en ninguno de los puestos
a pesar de que mi curriculum es cercano y sincero.
Sobre mi mesa blanca  
el libro de Julio Oliva
-Siete años, un martes y un septiembre-
me suplica que lo siga leyendo.
y no puedo, y me jode no ser capaz,
porque sé que no es pereza, que no es desgana,
es que es tan bueno que me duele leerlo,
y voy espiando con el rabillo del ojo
algunas páginas
y me encanta cómo escribe este chico
y deberíais comprarlo ahora mismo
(publicidad en un poema o lo que sea esto, pero he llegado a la conclusión de que me importa poco o nada ya lo que pueda parecer mi vida)
que yo no lo puedo leer porque estoy medio rota
y la belleza me destroza aún más en esta tesitura.
El verdadero escollo es haber encontrado
una marca de tabaco que me sabe tan buena
que considero la idea
de no dejar de fumar en mi vida
mientras sigan cultivando esta mezcla de Virginia
fabricada en Alemania.
Pero el escrito no iba de esto
sino del deshielo del Ártico.
De mis ganas,
de mi empeño en que alguna madrugada
-ha de ser a una hora intempestiva, que sabrá mejor-
suceda.
Y a partir de ahí seguramente
no sabré qué hacer
ni cómo encajar las piezas.
Podría pasarme la vida entera
escuchando a los Pixies,
y bebiendo cerveza con pistachos.
Un bonito ejemplo
para la sociedad
puede parecer.
Elijas la canción que elijas
aciertas desangrándote,
besándote con alguien
o metiendo balazos al cielo. 

I soon forgot myself and I forgot about the brake
I forgot all laws and I forgot about the rain. 

Ojalá nadie me eche de más nunca.


(Para comprar el libro de Julio Oliva sólo hay que ir a buscarlo a Ediciones con carrito)

5 comentarios:

Francis Black 10/9/13 22:44  

Hace tiempo que no los escucho pero sin Kim me sonorian muy raros, ahora casi no escucho rock, hoy me he acordado de un grupo español de los noventa los Usura, sacaron un disco.

La cantante era Ana Bejar luego saco una cosa con Orlando y ahora no se. Bueno cuidate.

http://youtu.be/crTZ7Ier5JE

J. Oliva 12/9/13 08:54  

Todo un honor aparecer en uno de tus poemas. Parece que anduviésemos por caminos similares que acaban en Finlandia, o dónde podamos, más bien.
Besos

J. Oliva 13/9/13 14:47  

Un honor aparecer en un texto tuyo. Parece que los dos nos decantamos por la huída como solución de conflictos, aunque sabemos que no soluciona nada.

Besos, detective.

Anónimo 13/9/13 20:26  

Guau, Carol, esa publicidad dentro de un poema (y uno tan y tan bueno) no tiene precio... Mil gracias, seguro que llega el día en que puedas leer a Julio sin que te rompa por dentro. Un abrazo.

Nuria y Cristina

Carol Blenk 14/9/13 21:33  

FRANCIS BLACK, ya, es muy raro sin Kim, es escuchar Gigantic y echarla de menos... Las canciones nuevas, no obstante, me gustan cada vez más a medida que las voy escuchando. Los Usura, madre mía, esos son de los primeros indies, de la época de Family y esos. Qué nostalgia.

JULIO, el honor es mío por haberte conocido a ti y a tu estupenda obra. Si supieras lo mal que me sabe no poder leerte, debo de parecerte imbécil pero es que no lo puedo evitar. Mi admiración y respeto total hacia ti :)

NURIA Y CRISTINA, ojalá llegue ese día, sí, seguro que llega ;)
Publicidad modesta, ya véis, fue improvisado total, como la mayoría de cosas que hago últimamente, ay.

Besos a miles.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer