Número oculto, mensaje al descubierto y la vida en un conflicto con demasiados giros



Puede parecer que los detectives caemos pocas veces en despistes, en olvidar datos relevantes o en desconocer las calles por las que paseamos. Este mediodía he descubierto que mi casa se ubica exactamente a cuatro minutos de la casa de los bomberos. En realidad no lo he descubierto sino que ya lo sabía, he caído simplemente en la cuenta.

Vivir cerca de ella debe de significar algo bueno. Por las noches, cuando paso por allí, veo cómo duermen los camiones. Estáticos y serenos.

Me pregunto si ellos podrían salvarme si fuera necesario, como lo hicieron otros en su momento (añadir en el paréntesis el insomnio de El club de la lucha o el trastorno –bendito sea- de Ángel en Tierra).

Y tal vez una llamada bastaría para sanarme.

Cada vez estoy más cerca de resolver mi propio caso. El secreto más buscado. Ni en los periódicos, ni en los telediarios, ni en la puerta de casa. Se trata de acertar sin más.

Se me estaban escapando pistas muy importantes: la chica de la inmobiliaria que siempre tiene frío frente al ordenador, nadie ha logrado ver su cuello al descubierto; el tipo que finge ser italiano y se pavonea por el centro de la ciudad en su impoluta Vespa blanca; la dependienta que me pregunta si quiero el pan de pagès de quilo o de medio quilo sin mirarme a los ojos; el mendigo de la puerta del Caprabo que jamás levanta la vista del suelo; la maestra guapa que me entrega a mi sobrina pequeña como quien pasa una mercancía de contrabando, a las cinco de la tarde; el vigilante de la obra que, pitillo en la comisura derecha, no se retira cuando paso cargada de bolsas de la compra.

Las pistas que van cobrando sentido y añadiendo silencios a las tardes.

Una llamada.

2 comentarios:

Ra 15/4/11 10:07  

Jo! Me has dejado con ganas de seguir leyendo!! Con puntos suspensivos....

Tú y yo y viceverso 15/4/11 21:45  

Cuando el diablo me habló de ti yo no le creí. Mentiroso empedernido, aquella vez dijo la verdad.

Dejo mi primera pista después de haber investigado, un poco y malamente, las tuyas. Seguiré investigando, nicotina en labios.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer