Y no temo a nada más, que me decían



Me pareció tan triste como Roy Orbison,
Tan encerrado como el gigante egoísta,
Tan cursi como las dos líneas anteriores.

Aquel día me escalé el cerebro
Y recuerdo que llevaba los labios
Impregnados de bálsamo rosa.
Me sentía ridícula y torcida.

-Qué fantasmales,
Qué absurdas,
Qué inconexas,
Qué muertas
Son las cosas que nos callamos
Y enterramos bajo la lengua-

Hasta que todo te lleva a recordar
Algunas de las canciones más románticas
De toda tu vida.

No me hacía falta nada,
Ni siquiera ver la luz...

3 comentarios:

Paola Vaggio 19/10/10 21:39  

Ay, qué bonica!! Con su cabeza rapada y sus botas Martens cantando la polla records! Qué tierna. Por cierto, se vuelven a llevar.

Anónimo 20/10/10 13:21  

Las cosas que nos callamos
Y enterramos bajo la lengua, me ha parecido algo muy cierto.
Tu poema tiene algo que resulta muy sensual, como tus imágenes.

o.

Natalie Barney 20/10/10 15:56  

Con perdón perooo me cagüen la leche, por favor, la polla records, los había borrado de mi imaginario..buuufff, me recuerdan tanto a mi colega vasca Maider y especificamente a una época que lo he flipado de nuevo.
Ay, que subidón conectarse así con los recuerdos..

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer