La carta que jamás le escribiré a mi madre



Hola mamá,

Te escribo antes de ir a dormir, escuchando el último disco de Scarlett Johansson, que ni es tan malo ni tan bueno como algunos dicen.

Llevo bastantes días mal de salud, pero no tienes porqué preocuparte, que no es nada serio. Parece que los antibióticos me están haciendo efecto, aunque hoy es el segundo día de tratamiento. No podré fumar ningún pitillo estos días, ni tampoco podré brindar en Navidad, ni en Nochebuena, ni en Sant Esteve, que esta última era la fecha que más celebrábamos en casa, cuando estábamos todos juntos. Con tus canelones.

Ahora que caigo, el último pitillo y el último mojito fueron en Madrid, en aquel café, después de cenar...¿se llamaba Café Madrid? No lo recuerdo, pero tiene su gracia que el último fuera en esa ciudad. Tú me llevaste a Madrid cuando tenía 10 años...

Esta mañana la he pasado en la cama, medio dormida, intentando olvidar el dolor que tenía en la cabeza. Por suerte, esta tarde estoy mucho mejor, algo más animada. Si te lo cuento es porque sé que no recibirás la carta hasta pasados varios días, cuando mi situación haya mejorado.

Sigo sin aprender inglés, con lo que a ti te enfada... Nunca encuentro tiempo y tampoco sé estudiar por mi cuenta. Debería avergonzarme, lo sé. De poco sirvió que te empeñaras en dirigirte a mí siempre en esa lengua, ya sabes que me negaba a hablar en otra lengua que no fuera el castellano o el catalán. Lo siento, perdona mi torpeza.

El trabajo más o menos me da resultado. Ahora salgo poco de casa porque tengo menos casos que resolver, pero puedo ir tirando. No, no llegué a empezar el doctorado. Con eso no sé qué podré hacer. De momento me veo incapaz de pensar en algo al respecto.

Sigo teniendo miedo a algunas cosas y a algunas situaciones, ya ves, supongo que sabes de qué te hablo. Somos imperfectos los humanos, y yo no iba a ser una excepción.

La foto que te envié es mi preferida, parezco medio macarra medio elegante. Le tengo mucho cariño, cosas mías, que soy una sentimental.

Con ella... ésta va a ser nuestra cuarta navidad juntas. Te vas a reír pero siento que hemos formado un hogar, con ropa, discos, cama, sofá y cafetera. Es muy fuerte, lo sé. Y te caería bien, seguro. Ojalá os conocieráis algún día.

Bueno, mamá, creo que me voy a la cama a leer un cómic que me han dejado, Maus. Un Pulitzer nada más y nada menos. A ver si me gusta.

Ojalá sigas teniendo esos ojazos. Recuerda abrigarte por las mañanas, en esa tierra hace demasiado frío.

Te quiero.

C.B.

8 comentarios:

Anónimo 16/12/09 00:56  

Sin duda respiras ternura por todos lados.Seguro que tu madre está más que orgullosa de ti...sin duda tu madre estaría orgullosa de conocerla.

ralladuradelimón 16/12/09 08:40  

Enhorabuena C.B. Tienes un talento poco común entre bloguer@s para mezclar ficción y realidad con una maestría increíble...o al menos para hacernos creer que es así. Me ha encantado.
Lara

Maine 16/12/09 10:20  

Envíasela, esté donde esté. Pero nada de email, dentro de un sobre blanco.

:)

Carmen 16/12/09 17:24  

jo, a mí me han dado unas ganas increíbles de abrazar a mi madre. Yo también soy una sentimental.

qué bonito, detective.

un abrazo y ponte buena

Ra 16/12/09 19:44  

Uffff
Se me han saltado las lágrimas...
Eres increíble Carol Blenk!

Voy a llamar a mi madre para decirle... que... un beso (los te quiero aún no soy capaz de decírselo... sólo por sms o en el oído...)

Gracias por estos sentires!!!!

Ra 16/12/09 19:45  

Cuídate mucho mucho mucho!!!!

jelly 16/12/09 22:23  

¿Qué curioso? Mientras la iba leyendo te podía "ver" sentada delante de una mesa blanca, escribiendo esta carta en una hoja... me ha encantado :)

Mafalda 27/12/09 16:56  

Qué bonito! =)

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer