No voy a ponerme seria, aunque tenga motivos, me viene grande el papel de tipa respetable que intento dar de cara a la galería



Este verano, de nuevo, mi madre me ha vuelto a pagar un par de semanas de retiro en un monasterio. No me apetece ir, pero sé que es lo mejor para mí y para mi mente. Debo empezar a pensar en el equipaje, en los objetos que se permite llevar y en aquellos que debo esconderme entre la ropa.

Sin cigarrillos, sin amigos, sin noticias del exterior. Sin hacer el amor.

Si se me va el moreno, espero recuperar algo en el septiembre prometido. Si se me van las ganas de escribir, ya no sé qué excusa le pondré a mis ojos en el espejo.

Y tal vez las fuerzas -y los kilos- que he perdido durante estos días han servido para que coloque el miedo en un frasquito transparente y que me pase las noches a solas haciendo crucigramas con vocales, para no perderme nada. El miedo en un frasquito transparente. El miedo, ¿de qué color es el miedo? El miedo no tiene color para mí, què exigent la primavera, joder con los de Mishima, que esa frase es de Maria del Mar Bonet, que no es una copia, Carolina, no seas tan mal pensada, que a veces la intertextualidad musical se nos escapa de las manos y colocamos los verbos donde los sustantivos y al revés.

Pero yo estaba hablando del miedo en un frasquito transparente. Que el miedo se puede curar si te abrazan y no te hacen preguntas. Pero a veces las preguntas se escapan por la parte de abajo de las puertas, por eso en mi casa siempre había una especie de cepillos que barrían adentro-afuera cada vez que se abría-cerraba una puerta.

Tengo ganas de dormir ocho horas seguidas.

Esta mañana me he colado a mí misma en la ducha. Le tocaba ducharse a Carol y entonces Carol se le ha colado. Y por eso he hecho mentalmente una lista de cosas buenas para salvar de la cuenta atrás...

...los discos de Tom Waits, las novelas de Flavia Company, mis libretas negras, mis camisetas de talla mínima (que me destrozan las orejas cada vez que me las pongo), Darth Vader, la cafetera, la piscina, los cigarrillos sin fumar, el vino en la nevera...

Tengo ganas de dormir ocho horas seguidas. Y esta noche ya no va a poder ser.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer