Sólo son tres noches porque la de hoy ya no cuenta



Tres cosas que he aprendido este fin de semana:

El funcionamiento de un piano.
Yo nunca había visto un piano por dentro, ni siquiera sabía que es un instrumento de cuerda. Cada tecla pulsa tres cuerdas a la vez y hay un pedal que hace que salga una tela para que el sonido se “amortigüe” y no se oiga tan alto.

Lo que hacen los perros cuando los sacan a pasear.
Yo tampoco había salido a pasear con perros. De todos es sabido que a Blenk no le gustan los animales y que, en concreto, siente terror ante los perros y los gatos. A pesar de todo, me ha parecido algo asombroso que los perros de Laura sean tan listos. Son un poco detectives porque no dejan de husmear todo lo que encuentran a su paso y se suelen asomar a una ventanita para ver lo que hay fuera. Me ha parecido una rutina –la del paseo- entrañable.

El proceso mental de algunas ideas.
Tengo una pequeña herida en una encía inferior. Después de investigar, he descubierto que se me ha hecho porque la muela del juicio de arriba está creciendo y se me clava un poco justo abajo. Tendré que ir al dentista; como me da pánico que me la saquen había pensado que tal vez me la podrían limar un poco, lo justo para que no me roce. La idea base es que cuando algo te duele es porque existe otro “algo” que te está rozando.

Esas son las tres cosas que he aprendido este fin de semana. Puede parecer que no es mucho pero creo que me ha cundido, la verdad. Las muelas que rozan y te hacen daño, los perros obedientes y las cuerdas del piano.

A veces soy injusta. Muy injusta. Conmigo, con ella y con mi sombra. Sigo caminando a cuatro metros del suelo. Y me fastidian los blogs que copian ideas y letras. No soy una eminencia pero me dan rabia los plagios. Y más, los baratos.

Ya estoy de nuevo mezclando los temas. Cada día que pasa me desordeno más.

Esta tarde se me ha quedado dormida en la cama. Estábamos sin ropa, cansadas y limpias. Se me ha quedado dormida, se ha ido terminando la luz y la manta parecía un escudo vikingo. He aprovechado para decirle frases valientes, para mirarle los ojos cerrados, el cuello y el pelo.

En ese momento he pensado que si fuera capaz de transcribir todo lo que estaba viendo, es que sería capaz de escribir algo bueno. Ahora sé que no soy capaz porque la imagen no me ha durado apenas un párrafo.

Entre escribir bien y mirar de verdad, me quedo con esto último.

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer