Desfumando cigarrillos rubios



Ojalá hubiera tardado seis horas en volver del trabajo. Qué bien se estaba en el autobús, qué bien, porque he podido sentarme detrás del conductor y era perfecta esa sensación. Me ha gustado porque hacía frío y me he tenido que poner la chaqueta.

Tengo ganas de vestirme de negro. Tengo un nudo en la garganta que no se me va ni siquiera con cien gramos de guindillas trituradas. Todo lo que no le he contado a mi madre no me deja dormir por las noches y hay días en que me despierto muy maquillada -más que cuando me acosté-, dejando un rastro azul y negro encima de la almohada.

Todos tenemos una cajita minúscula en algún lugar del pecho. En esa cajita hay una especie de humo blanco, como el del tabaco. Contiene la parte oculta. Todos tenemos una parte oculta. Y nadie la conoce, tan sólo nosotros. Nada saben de ella nuestros padres, ni nuestros hermanos, ni nuestros amigos, ni nuestras parejas. Nadie. Sólo nosotros. Nuestra alma, nuestras manos y nuestra saliva.

Esta semana la dieta se ha ido a la puta calle. Me atiborro de chocolaté, café y naranjas. Esto debe tener un nombre. Algo en latín, tal vez. Ojalá fuera una tía buena. Ojalá estuviera tan buena que los semáforos se pusieran en verde en mi honor.

Hay días en que te pones a llorar por una gota de lluvia invisible, que ni siquiera existe. Estoy muy harta de ser Carol Blenk. Muy cansada. Fatigada, pequeña. Invisible. Esta noche me habría encantado tener algo para leer de Lulamy.

It's such a sad old feeling
the fields are soft and green
it's memories that I'm stealing
but you're innocent when you dream
when you dream
you're innocent when you dream

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer