Algo que no se pueda perder, aunque te hayas tomado más copas de la cuenta (¿pensarás en ella al final del verano?)



Un, dos, tres. Un, dos, tres. La he encontrado. A la rubia, a Teresa. Y la he obligado a entrar conmigo en un bar. Es guapa como ella sola. Guapa de las que duelen cuando las miras, de esas que te hacen daño. Me he encendido un cigarrillo y se lo he dicho claro. Sin rodeos.

- Teresa, llevo días siguiéndote la pista. Le has hecho daño a...
- Ya, ya sé a quién. Y no te hagas la lista, que ya sé que érais amigos, que no es un caso únicamente, que sé a lo que te dedicas hace tiempo. Yo también he hecho mis investigaciones.

He visto que la tipa sabía lo que se hacía, así que no he abierto la boca y le he dejado hablar.

Tres horas y media de conversación.

Cinco vodkas, casi dos paquetes de rubios y unas aceitunas.

Y ella seguía entera.

Yo cada vez estaba más cabreada. Hasta que la he cogido del brazo y la he llevado a la calle. La he arrastrado hasta una pared oscura y nos hemos quedado con las caras muy juntas. Teresa se pensaba que la iba a besar porque ha cerrado los ojos y ha ladeado un poco la cabeza.

- ¿Pero, qué haces?

Y entonces ha abierto los ojos y se ha sorprendido. Yo sólo quería saber dónde vive la zorra de la francesa para decirle cuatro cosas. Se ha sentido acorralada y se ha puesto a temblar al sentir que se lo decía al oído.

- No te voy a matar. A las rubias nunca las mato.

Casi estaba llorando pero al final ha balbuceado una dirección. Qué cobarde, Teresa, así defiendes a la que supuestamente es tu amor. Qué mal me he sentido.

Me he alejado sin mirar atrás, sabiendo que Teresa seguía allí, la mitad de borracha que yo. Veinte minutos después, estaba llegando al portal de la zorra francesa.

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Esta noche necesito descansar, me iré a dormir pronto porque estoy agotada. Realmente cuesta muy poco vencer a los sucios de espíritu, a los que le destruyen la vida a los demás con sus trucos baratos. Ese tipo de sujetos acaban desapareciendo como el humo. Tan sólo hay que fumar mejor que ellos.

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