Ostia, somos extraterrestres, y ahora qué hacemos?!



Estoy en mi castillo. Sonriendo libre. En vaqueros y con el pelo suelto. Ahora sí, ahora sí, ahora sí. Lo repito tres veces, como si de un conjuro se tratase. Me gusta no tener que darle cuentas a nadie. No tener que disculparme por el tono de mis palabras, por escribir “joder”, “gilipollas” o “te deseo”. Los domingos son espaciales desde que te cuelas en mi casa. A veces te preparo una comida improvisada con los alimentos que recojo de los diferentes cajones y estanterías. He descubierto el aceite de Módena, perdón, el vinagre de Módena. Ahora soy adicta a él. Te gusta todo lo que te preparo y llego a creer que podría ser una buena cocinera, invención no me falta. Y eso que aún no tengo la barra de bar…Cuando llegue ese día la vamos a inaugurar con una borrachera que nos dure siete semanas, como mínimo. Comemos a las siete de la tarde porque hacer el amor retrasa cualquier comida pero también porque es imposible encontrar un reloj en esta casa. Los relojes se han largado en cuanto nos han visto juntas, no se han atrevido a quedarse. Podría escribir que cuando te veo en bikini, bajo el sol, las gotitas de agua conversan sobre tu piel. Me suelo quedar callada para oír lo que dicen… sssshhhhssss… hablan de sus cosas, de lo que han hecho hoy, de sus amoríos, de sus penas… Las miro y mi vista ya no las ve porque me he acabado dispersando y entonces sólo veo piel, piel morena, preciosa, la más bella del mundo y eso que las he visto de todos los colores, podría contar mi vida describiendo pieles… Cómo lo mezclo todo, ¿verdad? Pistas, pistas, pistas… por fin alguien las pilla, a pesar de que me sentía la tipa más críptica del universo. Ahora hay alguien más críptica aún. No puedo hacer más que celebrarlo, que ya está bien de penas, joder. De llorar por los rincones, de maldecir la mala suerte y de creer que somos minúsculos. Y si alguien se cansa que no lo lea. Y si a alguien le parece una estupidez, que no me siga. Hace días que pienso que el resto del planeta se vaya al infierno, que yo me quedo aquí protegiéndote y cuidándote con todo mi cuerpo.

(Me recuerdo a mí misma en tu casa, con los cascos puestos, bailando sola y cantando esta canción con mi falso acento de ses illes… y tú llamandome a gritos porque no te oía…)

Banda sonora del blog

Las canciones que aparecen en el blog

Follow by Email

Sección reivindicativa

De otro planeta

Carol

La pertenencia, Gema Nieto

Seguidores

Desaparecer